Cuando las puertas se cierren tras ellas, exhale lentamente.
No fue venganza.
Era paz.
Porque la verdadera riqueza no se trata de lo que posees.
Se trata de saber cuándo alejarse de aquellos que solo te valoraban cuando se creían superiores a ti.
Cuando las puertas se cierren tras ellas, exhale lentamente.
No fue venganza.
Era paz.
Porque la verdadera riqueza no se trata de lo que posees.
Se trata de saber cuándo alejarse de aquellos que solo te valoraban cuando se creían superiores a ti.